633 378 095 disponemos de whatsapp
  1. Ahorro de tiempo
  2. Ahorro de dinero
  3. Ahorro en demandas
  4. Ahorro emocional
  5. Ahorro en molestias

Ya hemos visto las características y requisitos para poder tramitar un divorcio de mutuo acuerdo. Ahora vamos a centrarnos en sus principales ventajas, que son muchas con respecto a si acudimos  a un procedimiento contencioso.

1. Ahorro de tiempo

El primer punto a favor es que nos encontramos ante un procedimiento que se tramita con cierta celeridad, si lo comparamos con otros procedimientos judiciales, ya que se suele tardar entre dos y tres meses en obtener la sentencia de divorcio. Si optamos por un divorcio contencioso los plazos pueden ser de un año e incluso superiores si una de las partes decide recurrir la sentencia de divorcio, en cuyo caso podríamos irnos a los 2 años o más.

2. Ahorro de dinero

En segundo lugar, existe un beneficio claro para ambos cónyuges y es que los costes se reducen drásticamente. Por un lado porque la sencillez de este trámite hace que de por sí no sea uno de los procedimientos más caros que existan, ni mucho menos. Por otro lado porque al ser un procedimiento de mutuo acuerdo, no es necesario que cada una de las partes se persone en el proceso con su propio abogado y procurador si no que lo más lógico es que un solo abogado y procurador represente a ambas partes. Al elaborar el escrito de demanda de divorcio se indica que ésta se presenta en nombre de uno de los cónyuges con el consentimiento del otro cónyuge.

3. Ahorro en demandas

El hecho de que estemos ante un divorcio de mutuo acuerdo hace que ambos cónyuges hayan llegado a un pacto para cada uno de los puntos que se recogen en el convenio regulador y por lo tanto muestran su conformidad en cuanto su cumplimiento. Evidentemente nadie puede controlar que, por ejemplo, el cónyuge no custodio se quede sin trabajo y que eso suponga un incumplimiento a la hora del pago de la pensión de alimentos, pero ante un situación normal cada uno asume sus compromisos sin problema. Si nos enfrentamos a un divorcio contencioso, podemos conseguir que el juez emita una sentencia que recoja nuestras peticiones, pero nada nos asegura que la otra parte vaya a cumplir estos compromisos establecidos por el juez, algo que supone seguir con la vía judicial contra el cónyuge incumplidor. No podemos estar seguros nunca al 100% que los obligados por el convenio de mutuo acuerdo vayan a cumplir, pero sí que en cierta manera, y en mayor medida que en los casos contenciosos, va a evitar que se deba ir a procedimientos posteriores de ejecución, con el coste que eso supone, no solo económico sino también emocional, pues la relación entre ambos cónyuges se irá deteriorando cada vez más.

4. Ahorro emocional

Este punto es obvio, pues no es lo mismo enfrascarse en un proceso judicial que puede durar años, a uno que en el peor de los casos no va a ser superior a los 3 o 4 meses, dependiendo del colapso del juzgado. El hecho que sea de mutuo acuerdo presupone un acercamiento y por lo tanto un entendimiento entre las partes, con lo cual, una vez asumido que la relación se ha acabado, y que eso es algo normal que puede ocurrir, se llegan a pactos con respecto a la relación que va a existir hacia los hijos y qué va a pasar con los bienes que se tienen en común. Todo ello sin peleas, sin reproches y sin que terceras personas se vean afectadas. Y es aquí el punto más importante, pues con “terceras personas” no me estoy refiriendo a nadie más que a los hijos en común. Para un niño, cuya separación ya va a ser difícil de asimilar de por sí, va a ser muy traumático ver como sus padres, sus referentes inmediatos, se están peleando y es muy probable que ni siquiera entienda el porqué. No dejaremos de insistir que en un procedimiento de divorcio lo que importa más por encima de los intereses de los cónyuges es, sin ningún género de dudas, el interés de los menores y eso es algo que, por desgracia, vemos como no siempre es así. Hay que procurar que el impacto del divorcio en los hijos sea el menor posible, hablarlo bien con ellos y hacerle bien, que pese a las circunstancias existe una relación de cordialidad entre ambos. Esta cordialidad hará que también para los cónyuges sea mucho más llevadero el trauma emocional que supone separarse de la persona que durante algún tiempo, sea mucho o poco, fue alguien muy importante en su vida.

5. Ahorro en molestias

Como extra a todas las ventajas anteriores debemos añadir que además, en nuestro caso concreto, toda la tramitación es online, con lo cual los tiempos se reducen todavía más y nos permite que los costes sean todavía menores que si tramitaremos el divorcio desde el despacho, donde hay que recibir visitas, en las que los clientes se deben desplazar, tanto para explicar a qué acuerdos se quieren llegar, como para finalmente firmar el convenio regulador. Poder conciliar el trabajo con las horas de visita al abogado no siempre es fácil y no depende solo de la buena voluntad de las partes, por eso con nosotros todo esto se puede hacer cómodamente desde el sofá de casa y sin preocupaciones. Incluso podemos mantener reuniones mediante teléfono o webcam para explicaros cómo va a ser el proceso y resolver todas las dudas que tengáis al respecto sin necesidad que los dos cónyuges estén juntos, reduciendo el contacto entre ambos a simplemente llegar al acuerdo final que se va a plasmar en el Convenio Regulador. No tenéis porqé veros ni para firmar el convenio. Debemos aprovechar la oportunidad que las nuevas tecnologías nos brindan, sea para comunicarnos con vosotros, para daros traslado del convenio y para que de manera electrónica os hagamos llegar el convenio para que cada uno lo firme en el momento más adecuado y de la forma más cómoda posible.

Abrir chat
Powered by