Hipoteca y divorcio: qué opciones tienes en 2026

Uno de los aspectos que más preocupa a las parejas que se divorcian es saber qué pasa con la hipoteca. Cuando los dos cónyuges son titulares del préstamo y de la vivienda, hay decisiones importantes que tomar. Y cuanto antes se aborden, mejor para todos.

Si estáis pensando en tramitar un divorcio de mutuo acuerdo, este artículo te ayudará a entender las opciones que tenéis sobre la mesa.

¿Qué ocurre con la hipoteca al divorciarse?

Cuando una pareja divorciada comparte una hipoteca, existen básicamente tres caminos posibles: que uno de los dos se quede con la vivienda y asuma la deuda, que se venda a un tercero, o que ambos sigan pagando a medias aunque ya no convivan. Vamos a ver cada uno en detalle.

Opción 1: Uno de los cónyuges se queda con la vivienda

Si uno de los dos quiere quedarse con la casa, necesita salir el otro de la hipoteca. Esto no se puede hacer por acuerdo privado entre vosotros: requiere la intervención del banco.

La entidad financiera estudiará si el cónyuge que se queda con la vivienda tiene solvencia suficiente para hacer frente solo a la deuda. Si considera que sí, podrá firmar lo que se llama una novación hipotecaria, que es básicamente una modificación del contrato donde el otro cónyuge deja de ser titular del préstamo.

En la práctica, los bancos suelen pedir un avalista o fiador que cubra la garantía que se pierde con la salida de uno de los titulares. Si el banco no acepta la novación, otra opción es pedir una hipoteca nueva en otra entidad a nombre del cónyuge que se queda con la vivienda y con ese dinero cancelar la hipoteca anterior.

Opción 2: Venta de la vivienda a un tercero

Si ninguno quiere o puede quedarse con la casa, la opción más limpia suele ser venderla. Con el dinero obtenido se cancela la hipoteca pendiente y, si hay sobrante, se reparte entre los dos en la proporción que corresponda (normalmente al 50%).

Esta solución elimina cualquier vínculo económico futuro relacionado con el inmueble, lo que da mucha tranquilidad a ambas partes.

Opción 3: Mantener la hipoteca a medias

También existe la posibilidad de no hacer nada de manera inmediata: seguir pagando la hipoteca al 50% aunque el matrimonio esté disuelto. Es una solución temporal que puede tener sentido en determinados momentos, pero que conlleva riesgos importantes a largo plazo.

El principal problema es que si uno de los dos deja de pagar, el banco puede reclamar la deuda al otro. Se trata de una deuda solidaria: cada titular responde por el total del préstamo, no solo por su mitad.

¿Qué dice la ley en 2026?

La regulación básica sobre el reparto de bienes en el divorcio sigue recogida en el Código Civil y, en el caso de Cataluña, en el Código Civil de Cataluña. La Ley Hipotecaria también aplica en todo lo relativo a las modificaciones del préstamo.

Lo importante es que el juez no puede obligar al banco a modificar la hipoteca. El convenio regulador puede recoger quién se queda con la vivienda y quién asume la deuda, pero el banco sigue siendo una parte independiente del proceso de divorcio y tiene derecho a aceptar o rechazar cualquier cambio en las condiciones del préstamo.

Por eso es clave que, si vuestro divorcio incluye bienes, trabajéis conjuntamente con vuestros abogados y con la entidad financiera para aseguraros de que todos los acuerdos sean viables.

¿Qué pasa en el divorcio con hipoteca si hay hijos?

Si tenéis hijos menores, el juez puede asignar el uso de la vivienda familiar al progenitor custodio, aunque eso no modifica la titularidad ni la hipoteca. Es decir, uno puede usar la casa pero seguir estando los dos obligados a pagar la hipoteca.

En estos casos es especialmente importante llegar a un acuerdo claro en el convenio regulador del divorcio con hijos sobre quién paga qué y hasta cuándo.

¿Puedo hacer el divorcio sin resolver antes la hipoteca?

Sí. El divorcio puede tramitarse aunque no hayáis resuelto todavía qué hacer con la vivienda. En el convenio regulador se puede dejar pactado el plazo para tomar esa decisión o recoger los acuerdos que ya hayáis cerrado con el banco.

En Divortium gestionamos divorcios express online en toda España y os asesoramos en cómo redactar el convenio de forma que proteja vuestros intereses. Podéis contactarnos sin compromiso.

Revisado por expertos

Sergi Gil, Abogado Ad Legem Divortium, divorcio Express

Sergi Gil Bezana

Abogado especialista en derecho de familia
Experiencia en derecho de familia
Colegio de abogados de Sant Feliu de Llobregat
633 378 095

Preguntas frecuentes sobre hipoteca y divorcio

No. El banco no es parte del proceso de divorcio y tiene autonomía para aceptar o rechazar cualquier cambio en la titularidad del préstamo. El juez puede determinar quién se queda con la vivienda, pero no puede obligar a la entidad financiera a modificar la hipoteca.

Es una modificación del contrato de hipoteca por la cual uno de los titulares deja de serlo. Para que se apruebe, el banco analiza si el titular que se queda tiene suficiente solvencia económica. Suelen pedirse garantías adicionales como un aval.

El banco puede reclamar la deuda total a cualquiera de los dos titulares, independientemente de lo que hayáis pactado en el convenio regulador. La hipoteca es una deuda solidaria frente a la entidad financiera.

Sí. Una opción habitual es que el cónyuge que se queda con la vivienda pida una nueva hipoteca —incluso en otra entidad— por el importe pendiente de la anterior. Con ese dinero se cancela la hipoteca original y el otro queda liberado de la deuda.

Sí. En Divortium tramitamos divorcios de mutuo acuerdo completamente online en toda España. Os ayudamos a redactar el convenio regulador incluyendo todos los acuerdos sobre la vivienda y la hipoteca.

¿Tienes dudas sobre tu caso?

Contacta con Divortium y te ayudamos a resolverlas.

Scroll al inicio